En mi último viaje a Cádiz, España. Me levanté muy de mañana con el deseo de cocinar un rico caldo. Así que luego de levantarme me dirigí hacia una carnicería que había visto el día anterior mientras caminaba por las calles aledañas al hotel.

Mientras esperaba mi turno. Vi como una señora pedía al carnicero que le diera huesos salados. Y al ser tan curioso me acerqué a ellos para preguntarle que eran los huesos salados y como se utilizaban los mismos en las platillos de comida.

De lo aprendido ese día. Hoy me gustaría compartir contigo una deliciosa receta. En donde podrá utilizar los huesos salados para hacer que el caldo tenga más textura.

Si hasta este momento no habías oído hablar de los huesos salados. Te adelanto que son muy fáciles de comprar. Pues solo tienes que ir a cualquier carnicería de tu localidad y preguntar si tienen huesos salados. Algo que seguramente será así ya que para curar la carne roja tradicionalmente se usa abundante sal.